Vecinas protestaron frente a la Municipalidad de La Pintana: Para que el sueño de la casa propia no sea más una pesadilla

Durante estos días, los medios de comunicación bombardean con todo tipo de ofertas para las fiestas de fin de año. Imágenes de centros comerciales atiborrados de personas desesperadas por cumplir con las exigencias de un mercado cada vez más omnipresente, conviven con la felicidad de los grandes empresarios que celebran los resultados.

El derecho al consumo se defiende con uñas y dientes frente a la ausencia de derechos sociales básicos. El sueño de la casa propia se desvanece en el país promesa de América Latina pues el derecho a la vivienda no forma parte de las garantías constitucionales de Chile.

De esta manera, la segregación y desigualdad crecen en las principales ciudades del país, mientras los gobiernos pasan de largo frente a una situación que solo amenaza con agravarse.

Es por ello que, vecinas y pobladoras del Comité de allegados Techo Ahora Sur/ Kom Amuyiñ, Comité Quiero Mi Casa y Movimiento Solidario Vida Digna, protestaron esta mañana frente a la Municipalidad de La Pintana.

Denuncian una ineficiente gestión municipal que ha “retrasado la respuesta sobre los terrenos disponibles para la construcción de viviendas sociales” y una limitada comunicación con los comités de allegados, pese a las promesas de campaña que aseguraban “no existirán más allegados en La Pintana”.

Estas deficiencias son amparadas por un Estado que cruza los brazos ante la usura de empresarios inmobiliarios y constructoras. Ante ello, las vecinas y pobladoras proponen una mayor participación de la comunidad organizada y de los comités autogestionados en la construcción de la política de vivienda, y particularmente, en el proceso de información y aprobación del Plan Regulador Comunal y catastro de los terrenos cedidos a la fecha.

Consideran que la construcción de un “proyecto habitacional autogestionado” que responda a sus necesidades, permitirá “la construcción de un barrio con visión a la sustentabilidad ambiental, económica y social que promueva cambios culturales en la comuna, provocando un impacto medioambiental; socioeconómico y sociocultural,  con conciencia y respeto hacia la Tierra”.

Durante 17 años de democracia las “soluciones habitacionales” se han limitado a la oferta inmobiliaria sin siquiera detenerse en la calidad de las viviendas y la visión de barrio y ciudad. Mientras tanto los guetos habitaciones siguen creciendo y son las familias más pobres de Chile son las que asumen el costo.

Para los comités que esta mañana hicieron una pausa en medio de la vorágine del consumo de fin de año, generar “apoyo entre vecinas y pobladoras de la comunidad es fundamental para erradicar la violencia”. Apelan a la importancia de “reivindicar el significado de comunidad para mantener la organización y buen vivir entre los y las vecinas por medio de un barrio acondicionado con sedes sociales, espacios de cultura; recreación y áreas verdes”. Es decir, que el sueño de la casa propia no sea más una pesadilla para las personas más pobres del país.

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