Formalizarán a agentes de la PDI por detención clandestina, interrogatorio y tortura a menor de edad el año 2013

La medida se llevará a cabo el próximo jueves 23 de marzo a las 10:00 horas en el 8° Juzgado de Garantía, Centro de Justicia en Rondizzoni. Se espera terminar así con la impunidad de quienes reprimieron clandestinamente al movimiento estudiantil bajo el gobierno de Piñera.

Tras cuatro años de espera se llevará a cabo la formalización de cargos a los agentes de la PDI (BIRO – Brigada Investigadora de Robos Oriente y BIP – Brigada de Inteligencia Policial) por el caso de detención clandestina, interrogatorio y tortura al estudiante César Reyes,  cuando tenía 17 años.

El 8 de mayo del 2013, tres horas después de participar en una marcha convocada por la Confech, César Reyes se econtraba en un paradero en Cumming con Alameda esperando un Transantiago para llegar hasta su hogar. De manera intempestiva, descendieron de un Chevrolet Optra agentes de la Policía de Investigaciones (PDI) y lo obligaron a subir con la excusa de que había robado un notebook.

Fue trasladado a la calle Agustinas en las inmediaciones del Liceo Amunátegui, donde lo subieron esposado a otro auto de vidrios polarizados. Durante el trayecto al cuartel de Las Condes fue golpeado en diversas partes de su cuerpo,  perdiendo incluso una pieza dental.

El calvario no se detuvo en el nuevo cuartel, “Se me metió a una oficina. Cerca de diez oficiales, o más, me sentaron en una silla, todavía esposado. Me golpearon, me hicieron preguntas, me obligaron a entrar a mi Facebook, a punta de amenazas y de maltrato. Me obligaron a dar mis contraseñas, se metieron en mis contactos. Me dijeron que buscara entre ellos quienes estaban en la marcha. Se metieron a ver las fotos de los contactos y me preguntaron específicamente por cada uno de ellos, y si estaban en la marcha”.

“Me obligaron a desnudarme, me quitaron los cordones y me dejaron en el calabozo para que me vistiera. Recién pude salir cuando llegaron mis familiares a verme (…)”.

“El oficial Torres me amenazó personalmente que me iba a seguir toda la vida, que si botaba un papel en la calle se iba a bajar a sacarme la cresta. Que en un rato más me iba a sacar las esposas y, en sus propias palabras, nos íbamos a ver frente a frente, mano a mano peleando”.

Sin embargo, la medida no asegura que la institución sea debidamente sancionada. César Reyes señala que esto último es de suma relevancia “para instalar públicamente el debate respecto a ese tipo de organismos y los abusos que cometen , aunque es difícil y podría terminar solo en un castigo a agentes con grado menor como chivo expiatorio.”

 

5 Comments

Haz un comentario