La prohibición del Burkini, por Lindsey German

La prohibición del Burkini

 

por Lindsey German

 

Antiguamente fueron los políticos conservadores quienes que se opusieron a que las mujeres estuvieran con poca ropa. En una serie de países estaba prohibido usar bikini, incluyendo partes de los EE.UU., Francia e Italia. En la España de Franco, apenas a principios de los 70, las mujeres podían ser abordadas por una Guardia Civil armada si no se cubrían lo suficiente.

 

Nos adelantamos rápidamente, y 40 años después la policía está de vuelta en la playa. Esta vez están multando y humillando a las mujeres por cubrirse demasiado. De acuerdo con un número de alcaldes franceses, las mujeres no pueden ser autorizadas a llevar el burkini, que cubre sus cuerpos, para lo que esgrimen una variedad de razones: tiene connotaciones terroristas, es antihigiénico, es un símbolo de la opresión.

 

Así que hemos podido presenciar el espectáculo de mujeres siendo rodeadas por la policía, siendo cargadas con multas, obligadas a quitarse la ropa, enfrentar la humillación delante de sus hijos, mientras son rodeadas por miembros hostiles del público.

 

Estos son algunos de los episodios más vergonzosos en el tratamiento de las mujeres musulmanas en Francia que puedo recordar. Se trata, pura y simplemente, de la intimidación y el racismo patrocinados por el Estado. La islamofobia es sólo una forma de racismo, aunque es la más importante en la Europa actual. Pero es la única que se enfoca en el comportamiento y en la vestimenta de las mujeres en particular, y trata de alterar este comportamiento de las formas más draconianas.

 

La islamofobia estatal está siendo impulsada por las preocupaciones de apaciguar a los partidos de extrema derecha en toda Europa, y ahora ha sido asumida por los principales partidos de izquierda y derecha en países como Alemania y Francia. Ambos países se enfrentan a elecciones nacionales el próximo año y podemos estar seguros de que estas cuestiones estarán en la palestra.

 

Francia tiene un pésimo registro en este punto, con las sucesivas prohibiciones del hijab en las escuelas y en las oficinas públicas. La prohibición del burkini lleva este asunto a un nuevo mínimo. Para justificar esto, afirman que se trata de una respuesta a los recientes ataques terroristas de musulmanes. Pero es una excusa. Hay una larga historia de racismo contra los musulmanes, principalmente los de origen árabe, que se remonta al pasado colonial de Francia, y en particular a la sangrienta guerra con Argelia, que finalmente terminó en la independencia del país africano.

 

Muchos de los colonos blancos se establecieron en el sur de Francia, donde las políticas de derecha son fuertes. El fascista Frente Nacional es particularmente fuerte en la zona. Francia también se ha visto cada vez más fuertemente involucrada en las intervenciones en países musulmanes, sobre todo Siria y Libia, lo que ha derivado en aumentos en los niveles de terrorismo.

 

La izquierda en todas partes debe oponerse a estas prohibiciones y a la satanización que las acompaña. Con razón, siempre nos remontamos a los acontecimientos en la Alemania de los años ‘30 y ‘40 como una advertencia sobre hacia dónde nos puede terminar llevando el racismo. Recordemos que hubo muchos pequeños pasos que llevaron al Holocausto, incluyendo leyes cada vez más restrictivas contra los judíos. Cuando estuve en Berlín el mes pasado, fui a la playa de uno de sus más grandes lagos, el Wannsee, cuya historia registra la prohibición de bañarse que se estableció contra los judíos en 1938.

 

¿Es este el camino que Europa está tomando otra vez? Los que nos oponemos al racismo y a la islamofobia, ciertamente, tenemos que decir fuertemente que no.

 

Enlace original: http://www.counterfire.org/articles/opinion/18478-burkini-ban-we-must-say-no-to-this-blatant-islamophobia

4 Comments

Haz un comentario