Melissa Sepúlveda: la FECH más allá de la demanda gremial

por Melissa Sepúlveda 

La inclusión de las y los estudiantes de postgrado en el padrón electoral de la Fech sin que fueran considerados en el quórum fue pensado como un mecanismo para integrar a quienes, de forma cada vez más precarizada, siguen siendo estudiantes de la Universidad de Chile pero carecen de un sin número de beneficios y derechos, entre ellos una organización transversal. A pesar de los esfuerzos, como por ejemplo la creación de la figura de delegado de postgrado dentro del pleno, no ha sido fácil hacerlos parte de la federación. Por otro lado el gremialismo hizo de esta iniciativa el argumento perfecto para que la demanda en el Tribunal Electoral Regional (TER) fuera considerada válida, maniobra realizada por la derecha en un momento relevante para la definición de la reforma educacional en materia de educación superior.

La Fech lejos de ser una organización gremial, en sus más de 100 años de historia ha sido un pilar fundamental en la articulación del Movimiento Popular en Chile. Ha sido agente activo en las luchas de la clase trabajadora y en los últimos años ha sido clave en el proceso de rearme del tejido social en torno a la lucha por el derecho a la educación. Sin embargo, la defensa que hacemos a raíz del ataque del gremialismo no puede cegarnos, es necesario revisar críticamente el funcionamiento de la federación y más allá de las elecciones, analizar cuál es realmente la participación del estudiantado en la Fech.

Nuestra organización debe ser una herramienta efectiva, promotora de la participación y que evite activamente la burocracia y el inmovilismo, seguramente algo así pensaron a principio de siglo jóvenes estudiantes de medicina al dotarla de un carácter federativo. La Fech debe en su orgánica interna concretizar una lógica de funcionamiento que vislumbre la sociedad que queremos construir y un ejercicio constante de discusión, búsqueda de consensos y resolución de disensos que involucre realmente a las y los estudiantes. No obstante, lejano a este espíritu, podemos observar algunas graves deficiencias dentro de la Fech; por una parte la existencia de consejeros de pleno sin funciones claras, que disocian su representatividad en los momentos más críticos y que funcionan más como bancada política que como garantes de las reflexiones locales, similar a lo que tanto criticamos del parlamento nacional. También secretarías dependientes de las y los consejeros electos con bajísima participación y sin continuidad año a año. Por otra parte podemos cuestionar la injerencia de la mesa directiva en las decisiones del pleno ¿qué sentido tiene que la directiva vote si escasamente participan de sus asambleas? Desde el año 2006 en adelante el rol de las vocerías ha sido ampliamente cuestionado y a raíz de eso el carácter del o la dirigente del movimiento estudiantil también ha cambiado, sin embargo la toma de decisiones dentro de la Fech continúa funcionando bajo antiguos esquemas de representatividad. Además se hace urgente dotarnos de una estructura flexible que permita adecuarnos a los tiempos de movilización como también reordenarnos en tiempos de reflujo.

La pregunta que queda en el aire es cómo cambiar la Fech para promover su participación, cambiar su carácter presidencialista, que las herramientas que posee sean útiles hasta para la más pequeña actividad, no sólo de estudiantes sino de todas las organizaciones del campo popular. Como en toda acción política no hay recetas mágicas, sin embargo, más allá del bochorno que nos hizo pasar el gremialismo, la realización de un congreso de estatutos es urgente y para esto se necesita del compromiso de las organizaciones políticas de izquierda. Ahora bien, no es la tinta del estatuto la que hará más participativa la Fech sino el esfuerzo colectivo para transformar su funcionamiento en la práctica. Somos las y los estudiantes quienes debemos hacer de la federación mucho más que un actor de disputa mediática sino un bastión fundamental en este nuevo escenario de lucha popular.

[Publicado en la edición N°30 de Solidaridad]

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