“Seguiremos haciendo barricadas”

Por La Alzada-Acción Feminista Libertaria

No deja de asombrarnos el hecho del silencio como un arma insoslayable. El silencio perpetuado por años, dejando generaciones y nuevas generaciones, llenas de incertidumbres, dudas y por consiguiente un daño irreparable en entramado social del país.

El caso de Carmen Quintana y Rodrigo Rojas, de 18 y 19 años respectivamente, nos hace pensar en el Chile que hemos construido. Ante estos hechos, y con toda la libertad de prensa, el secretario general de la UDI, Guillermo Ramírez, se refirió a dicho caso como “se cuenta una parte horrorosa de la historia, pero no el contexto”, minimizando los hechos ocurridos, silenciando una vez más las voces que solo piden justicia. No sólo eso, sino que Guillermo hace énfasis en que hay que tener presente en términos cuantitativos, que lo que pasó en Chile no es equivalente al régimen nazi.

En cualquier otro país, estos dichos serían censurados y (por lo bajo) sancionados. En cualquier otro país, menos en Chile. Este Chile, donde el SILENCIO es el arma más usada del patriarcado. Este silencio, donde es más fuerte la voz de los victimarios, donde existe un pacto histórico de las fuerzas armadas, donde se justifican los hechos de sangre, por el “contexto”.

Hoy supimos que mientras el teniente CASTAÑER quemaba a lo bonzo a Carmen y a Rodrigo, con la clara intención de matarlos, FERNÁNDEZ señalaba (hipócritamente) que no los mataran porque era “católico”. Esa hipocresía barata, sacada de la tabla de los 10 mandamientos, de una moral de clase alta, alias “pro-vida”, de movilizaciones con ollas del brazo de su empleada (quién si ocupa esa olla y no necesita salir a la calle para demostrarlo).

Recordamos a Carmen y Rodrigo (muertos en Dictadura), a Diego y Exequiel (muertos en 14/05/2015) y a todos los que han matado (y que no han podido matar, como Rodrigo Avilés) por marchar por sus derechos. Seguiremos marchando, nos tomaremos las calles, seguiremos haciendo barricadas, porque el pacto de SILENCIO no nos para, el patriarcado no nos para. Si unx cae, miles nos levantamos.

Sé el primero en comentar

Dejar una contestacion

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.