Nuevo escenario en el movimiento de los trabajadores de la Educación

por Javier Insunza
Federación de Trabajadores/as de la educación

 

El rechazo de la protocolo de acuerdo entre el Colegio de Profesores y el Mineduc

Una de las promesas de la conducción de la Nueva Mayoría al frente del Colegio de Profesores, era la posibilidad concretar un proceso de negociación efectivo con el ejecutivo. Desde la perspectiva de la conducción PC del gremio, el cambio de gobierno para el Colegio era la gran oportunidad para los docentes de incidir en el proceso de Reforma Educacional y al mismo tiempo avanzar en la mejora inmediata de sus condiciones de trabajo.

En lo que va corrido del año esta apuesta ha tenido dos grandes momentos de prueba. El primero, el apoyo a los proyectos de ley enviados por el ejecutivo para dar inicio a la Reforma Educacional (No selección, No lucro y Fin al Financiamiento Compartido) y el segundo, la aprobación y cierre de la negociación por la agenda corta entre el Mineduc y el Colegio de Profesores. Lo interesante y lo novedoso es que en ambos momentos el gremio organizado en torno al Colegio de Profesores, ha dado respuesta negativa a las apuestas de la conducción del Colegio, es decir, han dado rechazado las propuestas que la presidencia del Colegio le han entregado a la Asamblea Nacional -en una primera instancia- y a la totalidad de los docentes -en un segundo momento-. Este segundo hito (asociado a la no aceptación de la propuesta del Mineduc en relación a la Agenda Corta) ha sido quizás el más fuerte para la conducción de la Nueva Mayoría en el gremio, en tanto fue el más inesperado y el que mediáticamente ha tenido mayor repercusión.

El rechazado protocolo de acuerdo daba cuenta de la propuesta del Mineduc en cuatro de los cinco puntos que el Gremio había solicitado: agobio laboral; plan de retiro docente; titularidad de profesores a contrata; descongelamiento del ingreso mínimo docente. El quinto punto que demandaba el Colegio de Profesores y que no tuvo respuesta fue el relacionado con la Deuda Histórica. La respuesta de los cuatro primeros puntos fue extremadamente insuficiente en los puntos plan de retiro para docentes en edad de jubilar, descongelamiento del ingreso mínimo docente y titularidad para profesores a contrata, y, ambigua en el caso del agobio laboral docente.

La votación de rechazo fue un hito histórico de participación de los docentes en los últimos 20 años. Votaron más de 60.000 profesores, sufragaron profesores colegiados y no colegiados, y la votación fue un hecho político relevante para el país, situación que hace mucho tiempo no ocurría para el mundo de los trabajadoras y trabajadoraes de la educación.

Un hito para un nuevo ciclo en la organización      

El rechazo a la propuesta de la conducción del Colegio de Profesores es un punto significativo en los procesos de organización docente en el país. La cantidad de docentes que votaron, la presión asociada a una entrega transparente de los resultados, la obligación de la conducción de asumir una posición que no era la que ellos habían promovido, hablan de una nuevo ciclo al interior de la organización del sector, en tanto da cuenta de una serie de cambios internos en el Colegio de Profesores, pero también de la emergencia de una serie de organizaciones y movimientos que al alero del Gremio o fuera de éste, han levantado procesos de organización de nuevo tipo con una perspectiva política distinta y con experiencias de organización diferente.

En este panorama hay una situación clave. El rechazo al protocolo de acuerdo, consolida y reafirma el proceso que ha llevado adelante la oposición política interna a la conducción del Colegio de Profesores. El rol del Movimiento por la Unidad Docente (MUD), Fuerza Social y Democrática (FSD) y Movimiento Refundación, ha sido relevante al momento de entender los cambios de posición política que ha debido asumir el Colegio de Profesores. A su vez, el rol del movimiento 50/50 y el nacimiento de nuevas instancias de organización de los profesores (Federaciones y colectivos), dan cuenta de nuevos procesos organizativos que movilizan diferentes sensibilidades políticas y organizativas que hace años han incubado una postura crítica a la ya histórica conducción comunista del gremio docente y que explican en gran parte lo que hoy ocurre con el profesorado organizado.

Sin duda que estamos frente a un nuevo ciclo en la organización docente. Este nuevo ciclo debería caminar hacia su consolidación por medio de la constitución de un movimiento político social que sea capaz de comprenderse desde dentro y fuera del Colegio de Profesores, entendiéndose como en un proceso de transición hacia la conformación de un nuevo espacio organizativo. Hoy este proceso tiene y tendrá expresión de resistencia a las propuestas de la Nueva Mayoría, sin embrago, debe ser capaz de colocar sobre la mesa sus propias propuestas, de modo de pasar de la política de la resistencia a la política de la propuesta.

Así como este nuevo escenario nace de dos coyunturas específicas (rechazo a Proyectos de Ley de la Nueva Mayoría y rechazo a Protocolo de Acuerdo Mineduc-Colegio de Profesores), en el corto plazo tendrá un nuevo desafío. El ejecutivo avanza en la presentación de un nuevo proyecto de ley sobre Carrera Profesional Docente, y sin duda que este será un momento clave para consolidar el giro dado por los docentes organizados. Contribuir a que este proceso se desarrolle con fuerza y decisión hacia la construcción de un movimiento que comprenda cualquier cambio en el trabajo docente dentro de un proceso de construcción de una nueva educación crítica, transformadora y liberadora, es trascendental para consolidar los procesos organizativos que hoy emergen con fuerza en la configuración del movimiento docente.

[Publicado en la edición n°25 de Solidaridad]

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