EL FTEM promueve una serie de “jornadas de debate sindical” + video “Estrategias y métodos de lucha”

El Frente de Trabajadores y Trabajadoras Ernesto Miranda  (FTEM), es un nuevo espacio organizativo de carácter político-social, asentado por ahora en la Región Metropolitana, en la cual convergen militantes del ámbito del trabajo: trabajadores y trabajadoras de base, dirigentes, delegados y compas vinculados a áreas técnicas o profesionales de apoyatura a la labor sindical. Este núcleo militante rescata  la tradición organizativa que dio origen a la CUT del ‘53, así como a la figura de Ernesto Miranda Rivas, dirigente anarquista del gremio del cuero y calzado, promotor de la unidad de la clase trabajadora en la lucha por su emancipación en torno a los principios como la independencia política, la democracia directa, la solidaridad,  el internacionalismo y el anticapitalismo.

Por medio de las “Jornadas de debate sindical”, el FTEM busca fomentar el debate abierto y fraterno entre las diversas expresiones del sindicalismo clasista e independiente que han surgido en el último tiempo, con la finalidad de socializar experiencias, pero por sobre todo, para ir delineando colectivamente perspectivas que ayuden a los sectores organizados de la clase trabajadora a avanzar en el largo camino de la lucha por el socialismo y la libertad.

En el local cedido gentilmente por los compas del SINTEC, ubicado a metros de la Plaza Italia, se han realizado hasta el cierre de esta edición dos exitosas jornadas.

La primera sesión se realizó el viernes 23 de mayo, y en ella contaron su experiencia de organización los compañeros del SINTEC (construcción) y los de la FENASIPEC (Peonetas), mientras que el compañero Rafael Agacino, cumplió el rol de moderador y sintetizador de las ideas fuerza que fueron expuestas en la mesa: la lucha contra el régimen del subcontrato, la creación de organizaciones “de hecho” que intentan aglutinar a las y los trabajadores por rama de producción o circuito productivo, las trabas que impone el Código Laboral y la legalidad vigente para organizarse, entre otros puntos. Por su parte, los compas del SINTEC-Santiago señalaron que ha extendido su afiliación a casi la totalidad de las obras de la extensión del metro de Santiago, situación que no ha estado ajena de conflictos con los patrones, mientras tanto, los dirigentes de la FENASIPEC nos contaron que la organización se encontraba inmersa en una campaña de crecimiento nacional y planificando en regiones el paro por el “sueldo por oficio”, el cual, como se trata minuciosamente en un reportaje presente en esta misma edición, concluyó hace algunos días.

FTEMPor su parte, la segunda jornada, llevada a cabo el 27 de junio, centró la discusión en torno a los desafíos que deberán enfrentar las y los trabajadores de la educación y sus organizaciones sindicales en el actual escenario de “reformas” que se encuentra impulsando el gobierno. Para la ocasión, fueron invitados a exponer sus puntos de vista, el SUTE (Federación Nacional de Trabajadores de la Educación) y la recién fundada FTE (Federación de Trabajadores de la Educación), dos experiencias que destacan en un sector en donde la realidad organizativa es aún muy débil. El debate giró en torno a la necesidad de crear instancias más efectivas de coordinación y unidad entre las organizaciones sindicales de trabajadores y trabajadoras de la educación (no solamente profesores) para hacer frente a las reformas cosméticas que llevará adelante el ejecutivo, y como siempre, salió a colación la forma de vinculación que deberán –o no deberán- tener con el tan criticado Colegio de Profesores, o por lo menos, con los sectores que se muestran críticos con el rumbo que lleva adelante la dirección de este gremio.

Por último, las y los compañeros del FTEM, sostienen la idea de mantener este espacio en el tiempo, ya que consideran que es una instancia concreta para intercambiar visiones, criterios y lecturas de la realidad del sindicalismo de lucha. Como se ve, se trata de un aporte más, entre muchos otros a lo largo y ancho de Chile, para avanzar en la tarea pendiente de articular las fuerzas sindicales activas, combativas e independientes, en función de un programa de lucha y un piso orgánico mínimo, que lleve al movimiento de trabajadores a dar un salto cualitativo que sea capaz de encarar con éxito las tareas urgentes que nuestra clase deberá afrontar durante el actual ciclo político.

[publicado en la edición n°24 de solidaridad]

por Nahuel Valenzuela

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