Editorial Solidaridad nº24. ¡YA ESTÁ EN LAS CALLES!

POR UN NUEVO HITO MULTISECTORIAL

Como sugeríamos en la editorial anterior, la nueva conformación del bloque dominante, efectivamente está produciendo cambios en el clima político del país. Por un lado, tenemos a una derecha histórica que es incapaz de reacomodar un proyecto político coherente que le permita cohesionar a las distintas expresiones políticas que la conforman, al contrario, la fragmentación política vivida durante su último gobierno (Piñera) y el desarme que sufrieron luego de haber perdido las presidenciales del año pasado, provoca que se presente dividida entre la dureza y torpeza de la UDI, y la colaboración crítica de una RN que se muestra dialogante hacia el gobierno de la Nueva Mayoría: sólo basta con ver las posiciones de Carlos Larraín y de la nueva directiva “renovadora” liderada por Cristián Monckeberg, o la integración del diputado Gaspar Rivas a la bancada parlamentaria transversal por una nueva Asamblea Constituyente que lidera el PC. En todo caso, “la oposición”, en tanto expresión política de la histórica derecha en el país, se encuentra “derechamente” en descomposición.

Por otro lado, el conjunto de reformas instaladas en estos primeros 100 días de gobierno, están siendo cuestionadas por un número no menor de sectores organizados de la clase trabajadora, del estudiantado, y pobladores y pobladoras, que han seguido a pesar de este clima, movilizados, aunque con menor intensidad. Esto es relevante, ya que no hay que olvidar que estas reformas, tienen como objetivo ante todo, recomponer un contexto político de estabilidad y de gobernabilidad, buscando construir por arriba los consensos y el apoyo de la población para cohesionar socialmente lo que se venía resquebrajando: el imaginario neoliberal. Es así, como la Nueva Mayoría, reafirma categóricamente en su proyecto de gobierno, que los criterios primordiales para que la inversión extranjera se siga sosteniendo en el país, son confiabilidad y estabilidad del marco institucional del Estado. Y para conseguir este objetivo, están promoviendo cambios o reformas que permitan sostener esta estratégica visión de gobernabilidad para el período, sin romper por ningún motivo, los marcos de acuerdo contraídos en las últimas décadas en el pacto neoliberal con los países centrales y de la región. En este escenario político, el PC se convierte en un elemento central, en tanto logra procesar y contener hacia el “centro”, a un sector importante del movimiento popular, generando de esta manera una musculatura social de apoyo al actual bloque dominante. Aún así, las parciales y amarradas reformas, están condicionadas y ancladas por un lado, por el escenario económico, que en el último informe de política monetaria del Banco Central (IPOM) no es para nada auspicioso: el crecimiento para este año estará entre un 2.5 y 3.5 % y se pronostica una caída general de la inversión. Pero el hecho más preocupante para el gobierno, es que la industria minera, ya a partir del año pasado comenzó a disminuir, y que por el momento no da indicios de mejorar, a no ser que solucionen la grave situación energética que presenta el país. Por tanto la capacidad de maniobra del gobierno, se podría estrechar en el marco de una economía desacelerada, donde el cobre no logra repuntar. A pesar de esto, la situación no es crítica, ni tampoco debería afectar eventualmente la situación social de país.

Por otra parte, el conjunto del movimiento popular, y su sector más dinámico por ahora, el estudiantil, sigue su propia agenda política, intentando a contrapelo por medio de la movilización, instalar y disputar en el medio social, una propuesta de reforma educativa contraria a la sostenida por los poderosos en el Parlamento. En este sentido, es interesante pensar, que por el momento, es el movimiento estudiantil el “actor” que puede seguir habilitando la posibilidad del desarrollo de un contexto de lucha continua, intentado blindar al campo popular del avance del reformismo, tarea compleja y necesaria para la etapa.

Mientras tanto, en el mundo de las y los trabajadores, luego de haber empezado el año con fuertes movilizaciones portuarias, y los recientes conflictos de la FENASIPEC (Peonetas y choferes de la Coca-Cola) y los sectores clasistas de los trabajadores del Transantiago (que intentaron llevar adelante un paro el 3 de julio, que no cumplió con las espectativas, debido a los amedrentamientos patronales), la sensación que predomina, es la falta todavía, de más organización sindical y de proyección de la misma, que permita ir articulando la idea de un movimiento de trabajadores y trabajadoras. Necesidad indiscutible para plantear y sostener los cambios profundos que el pueblo trabajador necesita. Es por eso que iniciativas como la Coordinadora Nacional de No más AFP, las articulaciones sectoriales que se despliegan en distintos rincones del país, como la Red sindical de Atacama, y otros humildes y sinceros empeños políticos-sindicales, como el Frente de trabajadores y trabajadoras Ernesto Miranda (FTEM), se hacen necesarios para ir construyendo y madurando políticamente una línea de ruptura con el modelo, al interior del mundo del trabajo.

En otro registro, reiteramos la necesidad de avanzar en la articulación de la izquierda revolucionaria, paso primordial, para generar al interior del campo popular una fuerza social de cambio. Para esta tarea, debemos crear canales y espacios de diálogo, y sobre todo de construcción, para movilizar así las fuerzas sociales de cambio que nuestra clase requiere. Así, podremos unidos, luchar por recuperar nuestros recursos naturales, por conquistar derechos sociales usurpados o negados, y todos los elementos que sean gravitantes para lograr el quiebre institucional del bloque neoliberal, estrategia central del período, que sólo puede ser desplegada a partir de una telaraña social constituida, donde la multisectorialidad del campo popular, procesada desde la acción directa a nivel de masas, más la acción conjunta y organizada de la izquierda de intención revolucionaria, pueden lograr desestabilizar el orden de los poderosos. En este sentido, a un poco más de un año del paro multisectorial del 26 de junio, debemos sacar las lecciones de aquella interesante experiencia.

Antes de finalizar, queremos dedicar este número a Marco Antonio Cuadra, dirigente sindical del transporte, fallecido luego de inmolarse, como acto de protesta contra la empresa que lo explotaba. Este número va dedicado a él, a sus compañeros y compañeras de trabajo y del sindicato, y por supuesto a su familia.

Marco Antonio Cuadra estás presente en nuestra lucha

¡Por el Socialismo y la Libertad!

¡Arriba las y los que Luchan!

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SOLIDARIDAD Nº24 YA ESTÁ EN LAS CALLES!!!

ADEMÁS EN ESTE NÚMERO:

-El Segundo tiempo de la lucha estudiantil.

-FOB y CTL construyendo poder popular desde los territorios.

-La lucha del sueldo por oficio de los peonetas de Coca-Cola.

-Organizaciones Feministas hablan sobre el aborto.

-Los amigos de Durruti en la Revolución española.

-Entrevista a Carmen Castillo.

-Infografía: Cómo constituir un sindicato, y más en su interior.

1 Comment

  1. me parece muy bueno que se creen mas espacios de información de este tipo para hacer aun población mas consciente de su entorno por que una poblacion informada genera mayor precion .. los felicito

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