Corriente Popular de Educación frente a la reforma de educación de la Nueva Mayoría

Frente a la “Reforma Educativa” propuesta por Michelle Bachelet y la Nueva Mayoría, se vuelve crucial realizar un análisis que dé como resultado lo que podríamos esperar del Programa de Gobierno respecto a la Educación. Ante ésta es inherente poseer un importante grado de desconfianza, pues más allá de las palabras y el discurso, las políticas implementadas por la Concertación a partir del inicio de las movilizaciones educativas masivas (Revolución Pingüina -2006), solo han traído como resultado una profunda mercantilización educativa aumentando con ello los niveles de precarización y control sobre el trabajo docente. Claros ejemplos son Ley SEP, LGE, Aseguramiento de la Calidad, Ley Calidad y Equidad. Nos encontramos además con el cierre de escuelas del sector municipal, impulsados por iniciativas como el Sistema de Aseguramiento (“Calidad y Equidad”). Y sin dejar de lado los intereses de sectores militantes o afines a la Nueva Mayoría en la Educación Privada mercantiliza, ahora abarcando desde la etapa pre escolar hasta la educación superior.

Debido a que existen solo unas cuantas hojas ahondando en esta reforma educativa es que el programa de gobierno queda dotado de dudas, especulaciones y ambigüedades, manteniendo las dinámicas típicas de las declaraciones que profundizan esta nebulosa y la falta de propuestas concretas por parte del gobierno. De hecho la única señal clara que ha dado el gobierno al no retirar del parlamento el Proyecto de Ley de Carrera Docente impulsado por el gobierno anterior, es que lo que se pretende realizar es discutir este tópico en el estrecho margen de las propuestas mercantiles que apuestan a que los salarios de los docentes suban solo de manera individual y de acuerdo al desempeño en pruebas estandarizadas de sus estudiantes.

Según los puntos referidos en esta reforma es importante aclarar que es posible terminar con el copago, “regular “, el lucro y eliminar los excesos de la selección, así como terminar con la municipalización (que se cae a pedazos) sin cambiar el carácter mercantil de la educación, sin reconstruir la educación pública bajo un proyecto educativo que beneficie al pueblo. Es por esto que debemos estar alertas frente a las nuevas jugadas de ajedrez que realice el gobierno frente a esta reforma educativa, considerando que para este 21 de mayo Eyzaguirre debería anunciar propuestas claras que apunten al fin del copago, el fin al lucro y a la selección de estudiantes, así como anunciar una propuesta general de des municipalización.

“nos encontramos con la constante consolidación del mercado educativo, la competencia, la estandarización, el autoritarismo y el desprecio popular, la segregación escolar (que claramente no se ataca, ni se pretende hacerlo de algún modo) y la fragmentación -más aún- del Sistema Educativo en plenitud.”

 

Cabe mencionar que existen elementos que no son mencionado en esta nueva y poco concreta reforma educativa, estos elementos tienen que ver con la reconstrucción de una carrera docente que ponga al centro la construcción de comunidades educativas y equipos de trabajo que compartan proyectos educativos integrales y pertinentes de acuerdo a los contextos en los que se sitúan, la necesidad de un marco curricular pertinente social, integral e inclusivo es decir que este marco sea útil para comprender nuestra realidad (auto educativo), con esto se hace alusión al término de la estandarización dentro del sistema educativo, la necesidad de reconstruir un sistema nacional que articule la educación pública desde la educación parvularia hasta la educación superior (pasando también por la educación técnica) y la reconstrucción de la educación pública al calor del fortalecimiento de las comunidades locales. Todo esto se puede englobar en un nuevo proyecto educativo para Chile que claramente en la actualidad, y con esta tentativa de reforma educativa, no se encuentra ni cerca de lograr incluir los puntos antes mencionados.

Tomando en cuenta todo lo que se ha venido describiendo, nos encontramos con la constante consolidación del mercado educativo, la competencia, la estandarización, el autoritarismo y el desprecio popular, la segregación escolar (que claramente no se ataca, ni se pretende hacerlo de algún modo) y la fragmentación -más aún- del Sistema Educativo en plenitud. Asimismo es preocupante el nivel de blindaje que se está construyendo en torno a las propuestas de la Nueva Mayoría que aun no conocemos (al menos públicamente), sumando los nuevos actores: el PC, el Colegio de Profesores, la Asociación Chilena de Municipalidades, Revolución Democrática (Gonzalo Muñoz en la División General del Mineduc), el Progresismo Reformista: Miguel Crispi, Rocco, Melo. La tecnocracia progre: 2020.

Si sopesamos lo que se ha descrito en este artículo, llegaremos como siempre a la misma pregunta que años atrás ya ha tratado de ser respondida: ¿Qué hacer?

El escenario trae consigo bastantes controversias, dudas e incertidumbres, que damos por sentado no serán de ninguna forma “sorpresas” positivas. Es entonces que queremos hacer hincapié en la forma de articular que se propone a través del seguimiento crítico de las políticas educativas, alzando la lucha por mejores condiciones de trabajo para el sector educacional, construyendo (y fortaleciendo), un nuevo proyecto educativo y pedagógico, permitiendo a su vez levantar y robustecer la organización de los trabajadores de la Educación.

Lo anterior representa un piso crucial para reconstruir una carrera docente que ponga al centro la construcción de comunidades educativas y equipos de trabajo que compartan proyectos educativos integrales y pertinentes, además la necesidad de un marco curricular pertinente socialmente, integral, inclusivo, útil para comprender nuestra realidad (auto educativo), terminar con la tan criticada estandarización.

 

por Corriente Popular de Educación

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