Aportes para el ajuste de una línea política sindical en el movimiento de trabajadores y trabajadoras (primera parte)

Con esta serie de documentos, que se publicarán permanentemente en el Periódico “Solidaridad” pretendemos abrir un debate hacia el movimiento sindical independiente, que promueva y refuerce el despliegue de una línea política sindical adecuada al nuevo contexto político.

Breve diagnóstico

Luego de las pasadas elecciones presidenciales, la clase trabajadora chilena se enfrenta a un cambio en el escenario político, en el cual se abre un complejo desafío para el conjunto del movimiento sindical con la avanzada del reformismo.

Por medio de la concreción de un nuevo pacto de gobernabilidad –tal como lo hicieran a inicios de los ´90- la Confederación de la Producción y el Comercio (CPC) y la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), ya han dado muestras de los avances en materia de reformas laborales para presentar a la próxima administración de la Nueva Mayoría. Estos acuerdos, si bien aparentan ser soluciones técnicas a problemas concretos que se han planteado hace varios años en la opinión pública, promueven extremar la norma existente que resalta la flexibilidad en las relaciones laborales individuales y la rigidez en las relaciones laborales colectivas.

 

“De manera extraordinaria, están en desarrollo importantes procesos de consolidación de fuerzas sindicales en algunos sectores estratégicos (portuarios principalmente), que en conjunto con otros actores sociales podrían fortalecer una estrategia de lucha común (multisectorial).”

 

Las organizaciones sindicales activas –por su parte-, que existen a pesar del bajo porcentaje de afiliación de las últimas décadas, se enfrentan a este panorama con una altísima desarticulación. A pesar de emerger en la actualidad varios espacios de coordinación y acercamiento parcial en algunos sectores productivos o zonas geográficas, aún se carece de un nivel maduro de intercambio político y programático.

De manera extraordinaria, están en desarrollo importantes procesos de consolidación de fuerzas sindicales en algunos sectores estratégicos (portuarios principalmente), que en conjunto con otros actores sociales podrían fortalecer una estrategia de lucha común (multisectorial). Sin embargo, estos esfuerzos corren el grave riesgo de verse acorralados entre el nivel de urgencia y atención que ameritan las transformaciones democráticas y el aún bajo estadio de desarrollo de otros sectores sindicales estratégicos que oxigenen a los que están luchando, generando recambios y alternación de los sectores más combativos. Debe considerarse además, que varias direcciones sindicales están comprometidas con el proyecto de la Nueva Mayoría (por ejemplo, CODELCO y mineras privadas), lo cual obligará además a tensar hacia la izquierda a amplios sectores obreros con una política metódica y constante.

En este contexto, intentaremos exponer aquí un diseño u hoja de ruta que permita visualizar una estrategia de superación de la situación descrita.

 

“Debe considerarse además, que varias direcciones sindicales están comprometidas con el proyecto de la Nueva Mayoría (por ejemplo, CODELCO y mineras privadas), lo cual obligará además a tensar hacia la izquierda a amplios sectores obreros con una política metódica y constante.”

 

Diseño estratégico hacia el ámbito sindical

1-Tesis para el período político: nos referimos al eje principal de trabajo durante el período 2014–2018. Este sería la centralidad del movimiento obrero en la rearticulación del movimiento popular para enfrentar la avanzada del reformismo y superar el período de reformas democráticas parciales con una orientación anticapitalista.

2-Aspectos subjetivos: nos referimos a las características subjetivas o conceptuales a desarrollar. La tarea principal en este plano es la de elevar la conciencia política de las y los trabajadores desde la base, por medio de la formación y la sistematización de las experiencias de lucha que permitan hacer cada vez mayores y mejores reflexiones respecto de su rol de vanguardia y su capacidad de convertirse en fuerza política hegemónica.

Otros elementos fundamentales a desarrollar son la comprensión respecto del significado de disputar la construcción de programa, esto es, el protagonismo que deben tener las organizaciones obreras en las definiciones programáticas, independiente de los partidos burgueses o reformistas, esto es, ¿por qué?, ¿cuándo?, ¿cómo? y hacia ¿dónde? luchar.

Por último, debe considerarse como tarea fundamental y permanente durante este período, la disputa en la concepción de acción sindical, promoviendo un tipo de sindicalismo transparente y antiburocrático.

3-Aspecto orgánico: nos referimos a los énfasis en la construcción de estrategia sindical. La tarea fundamental es consolidar y desarrollar la unidad sindical por rama y por circuito productivo, promoviendo la democratización de las estructuras y la resolución de conflictos internos. Todo esto teniendo como horizonte la reconstrucción futura de una central sindical anticapitalista, que agrupe a los principales gremios de trabajadores y trabajadoras del territorio nacional.

4-Aspectos políticos: nos referimos a los principales procesos políticos a desarrollar. Las tareas giran en torno a preparar, desarrollar y profundizar la participación y discusión política de las y los trabajadores como sector organizado en un frente de masas común con otras fuerzas del movimiento popular. Esta tarea debe permitir enfrentar con unidad y responsabilidad los próximos procesos políticos, previendo divisiones en los esfuerzos de unidad orgánica, como base de articulación multisectorial. El desarrollo de espacios de discusión política debe promover debates hacia las bases sindicales, sobre asuntos como un posible proceso de asamblea constituyente, reforma tributaria, alianzas políticas en un frente de izquierda, etc.

5-Desarrollo de la acción directa de masas (ADM): se refiere a las formas y contenidos con las que se enfrentará la construcción estratégica. La tarea principal es el desarrollo de la ingobernabilidad política y económica que permita desestabilizar el sistema, por medio de la movilización de sectores estratégicos de trabajadores y trabajadoras en conjunto con otros sectores movilizados. Las formas concretas variarán de acuerdo al desarrollo de los aspectos mencionados más arriba, debiendo considerar la preparación de la base sindical para un estado de paralizaciones prolongadas o huelga general. Además debe considerarse el desarrollo de los contenidos programáticos que doten de legitimidad las movilizaciones (fin de las AFP, renacionalización de recursos, etc.). Todo esto en el marco de conquistas de derechos sociales, de diversas confrontaciones democráticas, que posibiliten el no cierre del ciclo abierto de movilizaciones populares.

 

por Hernán gonzález y Cristian villablanca

[publicado en la edición n°21 de solidaridad]

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